POLÍTICA DE CANCELACIONES

¿Te acuerdas de aquel día que te levantaste fatal y gracias a alguien que había anulado a tiempo pudiste ser tratado?

La realidad es que si reservamos cualquier servicio (billete de avión, obra de teatro, habitación de hotel, etc., y, a última hora, decidimos no disfrutar de ellos, éstos se nos cobran.

Sin embargo, no ocurre lo mismo cuando, en el último momento, un paciente decide no acudir a la cita con su fisioterapeuta. Algo difícil de entender ya que, cuando alguien confirma una consulta, no solo está reservando nuestras manos sino también nuestro tiempo y nuestra disponibilidad para otros pacientes.

Ante esta situación, y dada la gran lista de espera que suelo tener, se ha decidido llevar a la práctica la siguiente política de cancelaciones:

  1. La sesión ha de abonarse por anticipado o el mismo día de la consulta, inmediatamente después al tratamiento recibido.
  2. Las sesiones, en caso de no poder asistir, han de cancelarse con más de 24 horas de antelación.
  3. Los cambios de cita o cancelaciones avisadas con más de 24 horas de antelación, no tendrán ningún perjuicio para nuestros clientes, aunque agradeceremos que se haga con el mayor tiempo posible para que podamos llamar a alguien de la lista de espera. Es importante entender que hay pacientes con cierta urgencia que se beneficiarán de una anulación.
  4. Las cancelaciones que no se avisen con más de 24 h. por cualquiera de las vías disponibles (llamada telefónica, email, WhatsApp o correo electrónico) deberán ser abonadas en su totalidad. Los cargos se harán en la siguiente sesión concertada.
  5. En el caso de los bonos ya pagados, dicha sesión se dará como perdida.
  6. Tan sólo no se aplicarán estas condiciones, si existe alguna causa de fuerza mayor, accidente o enfermedad grave o urgente que no permita avisar con esas 24 horas de antelación que solicitamos, siempre y cuando sean justificadas por escrito de organismos oficiales. No siendo válidos los motivos no justificables como por ejemplo, no encontrar la localización de la consulta, cambios repentinos o imprevistos laborales o personales, así como olvidos o descuidos por parte de los pacientes.